EL CUERPO, LA MENTE, EL ALMA Y LOS REGISTROS AKÁSHICOS

Diksha (17)

No morimos. Podemos desprendernos del cuerpo como de una prenda de vestir, dicen las Escrituras Sagradas.

La mejor Sanación que uno puede hacer a la humanidad de este planeta durante este siglo es informar, educar y volver a poner en su sitio la verdad de que la muerte no existe, de que morir no es morir, de que la muerte es algo ilusorio, de que la muerte afecta al cuerpo, pero no al ser y de que la muerte del cuerpo no es el fin de todo.

La muerte es la desintegración del cuerpo. Es una transfiguración para aquellos que saben. Jesucristo demostró esta Verdad a la Humanidad hace 2000 años. La resurrección (del Señor) es el mensaje de que no morimos.

Y entonces, Plutón? Realmente entender la Astrología requiere un poco más que leer 4 libros de Astrología y asistir a un taller de Ciclos Planetarios, Planetas, Casas y Signos… La Astrología es artificial en nuestro mundo occidental, pero en Oriente es un gran recorrido, Plutón es el regulador de la energía y actúa siempre a través de la energía de Saturno.

Recuerdan el viaje que hicimos a través de la mítica figura del Señor Shiva y sus arquetipos asociados a la Luna, a Saturno y a Plutón. Energía Integrada que nos remite a valores de Disciplina, Control de los Sentidos, Consciencia de nuestros 3 mundos – Pasado, Presente y Futuro – y Transformación.

“Los marcos y las formas acaban en el contenido. Los propietarios de los marcos y de las formas permanecen. Pertenecen al indestructible e inconmensurable Uno.

En los tiempos actuales la identificación con lo material y con los marcos materiales es más elevada que nunca. De ahí la necesidad de poner el énfasis sobre la fuente de origen de los marcos y formas materiales. Los pensamientos son formas y también lo son los sentimientos emocionales. Estas son más sutiles que las formas físicas densas.

Todas éstas son túnicas que nos ponemos y su cualidad es la de poner y romper. Se nos retira las viejas túnicas y se nos da nuevas túnicas. El que está dentro de las túnicas es constante. El morador es constante, mientras que las túnicas de los pensamientos, sentimientos y cuerpos cambian constantemente.

El Alma es constante, omnipresente, estable y siempre presente. La muerte afecta a las vestiduras pero no al que se las pone.

Pero además, no morimos completamente. Algunos mueren con respecto a su forma física densa, pero no mueren a sus deseos, emociones, sentimientos ni pensamientos…

Algunos otros mueren respecto a sus deseos y emociones, pero no respecto a sus pensamientos, puntos de vista y lógica. Estos también vuelven debido a lo apegados que están a sus pensamientos individualistas. Son pocos los que mueren respecto a sus pensamientos individualistas, puntos de vista, lógica, a sus emociones y deseos egoístas, mientras están aún en el cuerpo.

Estos son los que mueren completamente respecto a sus limitaciones y viven de este modo, liberados. Esos son a los que Gautama Buddha llamaba los seres del Nirvana.

Los que no regresan una y otra vez con la maleta de cosas… no se encarna el cuerpo, se encarnan los deseos, emociones, sentimientos y pensamientos arrastrado de vidas pasadas y es la razón por la cual siempre tenemos una sensación de saber, de vacío, de vine a hacer algo y yo no se, qué es…

Nos encarnamos rápidamente para satisfacer nuestros deseos incumplidos.

El fin del cuerpo nunca se consideraba como el fin de las cosas. La vida sigue. Sigue hacia adelante. Se mueve cíclica y progresivamente al mismo tiempo, como una espiral.

Creer que todo lo que existe es interminable y tiene continuidad a través de series que son a su vez interminables, es el pensamiento de los que saben. Otra cosa más, algo trascendente que tenemos que comprender respecto a la sanación, es para el cuerpo y no para el Alma, el ser o YO individual.

El ser o Alma no necesita sanación, pues, al contrario, es el sanador; mientras que el cuerpo es  el objeto de la Sanación. El campo de la Sanación está formado por la mente, los sentidos y el cuerpo. La sanación es para los pensamientos como emociones y las consiguientes enfermedades del cuerpo. Donde el pensamiento, la emoción y el funcionamiento del cuerpo es algo normal y natural, hay salud. Cuando éstos son alterados y se desvían de la Naturaleza, dejando de ser normales, la salud se altera. Kirón buscaba sanar su Cuerpo y debido al dolor de su cuerpo pidió la eutanasia.

Esta alteración del equilibrio natural del ser es la semilla de la enfermedad. Estar bien es salud y su falta es enfermedad. Cuando uno se siente incómodo frecuentemente en sus pensamientos, se ha sembrado ya la semilla de la enfermedad. La incomodidad de pensamiento y la alteración de la emoción dan lugar a la enfermedad. Éstas se manifiestan gradualmente en el sistema fisiológico y orgánico del cuerpo. La ciencia de la Sanación, por lo tanto, tiene un campo más amplio de lo que habitualmente se suele creer. Esta va hasta la rectificación de los pensamientos y la neutralización de las emociones que no son naturales. La sagrada ciencia de la sanación va hasta la transformación de la actitud mental y emocional de los que están afectados.

La sanación abarca de este modo un área de operación más amplia que el mero ocuparse de las enfermedades físicas. Las enfermedades físicas crónicas son los efectos cuyas causas están en los pensamientos y las emociones que pueda tener una persona. Las incomodidades físicas pueden superarse mediante el uso de sustancias físicas, conocidas como sustancias medicinales. El plano físico sutil puede ser combatido con sustancias sutiles como los elixires florales o los remedios homeopáticos. La materia más sutil de lo sutil, como los pensamientos tienen que ser sanados mediante métodos sutiles y sublimes como el color, el sonido y la meditación. La ciencia de la sanación se ocupa predominantemente de las fuerzas que actúan dentro del cuerpo más que del cuerpo físico denso como tal.

Los métodos curativos son también fuerzas sutiles, como los sonidos, los colores, los símbolos y las técnicas de meditación. Esto tiene como mira el ajuste físico del aparato, que a su vez produce también su propio ajuste. La rectificación se hace a partir de lo sutil hacia lo denso y desde la causa al efecto. La ciencia de la sanación no está, por consiguiente, lejos de la ciencia del Yoga. El yogui es un sanador natural y el sanador (en su verdadero significado) es por naturaleza un yogui. Un verdadero enseñante de Sabiduría es de este modo un sanador y también un yogui.

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El ser o Alma no necesita sanación, pues, al contrario, es el sanador; mientras que el cuerpo es el objeto de la Sanación. El campo de la Sanación está formado por la mente, los sentidos y el cuerpo. La sanación es para los pensamientos como emociones y las consiguientes enfermedades del cuerpo.

Dr. Parvathi Kumar

Diksha (12)